Senderos…que bifurcan (2002-03) (Urbana 19)

Para saxofón soprano y dispositivo electroacústico en 5.1

a Claude Delangle
Encargo de la Société Selmer
Gérard Billaudot éditeur

Senderos… conforma, con tres otras piezas (6 Caprices U11, Clairière U14 et Diabolus Urbanus U15), un grupo de obras, como una suerte de cuarteto disperse.

La obra fue compuesta para el exámen final de saxofón del Conservatoire National Supérieur de Musique de Paris.

El proyecto de composición es más antiguo que su realización definitiva.

Tengo a veces visiones y sueños de obras. Hace tiempo que renuncié a intentar su reproducción, a encerrarlos o desmontar el mecanismo (no del sueño sino de la obra soñada). A veces tengo la certeza, que la obra soñada es más interesante que aquélla que se concretiza con el trabajo que se inscribe en el tiempo  real de la composición. El estado de sueño o vigilia poco tiene de importante en lo que atañe a estas visiones.

Lo que si importa es una suerte de alimento creador, como si debiera imaginar cien obras diferentes antes de plasmar una, real. Como si, ingenuamente, esa letanía de la imaginación fuese la garantía de una calidad objetiva de la obra final. Las visiones de las obras pasan, como enfermedades pasajeras, alimentando la afirmación última.

La escritura de Senderos… sigue un camino multiforme en concomitancia con un tiempo relativo o paralelo presente en la obra casi homónima de Jorge Luis Borges (El jardín de senderos que se bifurcan).

La obra está pensada a partir de la idea de un “aleph temporal”, es decir, la concentración de la totalidad en un punto particular, una obra precisa. Esta idea es un eco de la ficción literaria y la trasciende musicalmente para establecer un contrapunto que revela múltiples facetas.

Está dividida en cinco partes (cada una cercana a los dos minutos) que comportan, cada una a su manera, la coexistencia con el saxofón principal, de mundos vecinos o lejanos. La  unicidad está garantizada por la presencia del saxofonista que actúa como un hilo conductor discursivo que nos abre puertas de universos paralelos, ha voces que se oyen más allá de la escena central. Además de otros saxofones (verdaderos contrapuntos han sido escritos para soprano, alto, barítono y tubax pregrabados), hay sonidos concretos, hay pianos reales e imaginarios que abren el espacio sonoro a “todo lo posible”. A partir de la ejecución virtuosa del saxofonista se construye una multiplicidad de senderos para los oyentes, que oscilan, a cada instante, entre una audición activa y una distancia contemplativa.


Senderos… que bifurcan

Géraud Étillard, saxophone
Version Transaural du disque « Sainte Nitouche et ses satellites ». 
La Muse en circuit
* Editions Gérard Billaudot, collection Vincent David.


[ Cycle Urbana ]
[ Instrument seul et/ou bande magnétique ou électronique ]