Ka, Cinq poèmes musicaux (1993-94) (Urbana 7.a)

KA, cinco poemas musicales (1993-94)

para clarinete, trompa, violín, violonchelo, percusión y dos sintetizadores.
Encargo del Estado Francés.

Duración : 22 minutos.
No existe grabación de esta versión.

Estreno en febrero de 1995 por el Ensemble TM+, dirigido por Laurent Cuniot.


Hay tres versiones de KA.

KA (93-94) (7.A)

Ka II (2007) (7.B)para Flauta, Clarinete, 2 saxofones, percusión y electrónica.

Ka III (2015) (7.C) para Flauta, Clarinete, Violín, Violonchelo y electrónica.

Durante el período de gestación de esta obra tenía en mente una idea de relación que me parece siempre de actualidad hoy, y es la relación de la música con otras formas de arte. LA secreta esperanza era que estas piezas inspiren cinco poemas (verdaderos poemas, con palabras), cinco cuadros, un film. Se que esta esperanza nace de la soledad y el aislamiento.

En esa época fui testigo de un episodio penoso entre compositores de la generación de nuestros padres, nuestros maestros, durante el cual el reflejo generacional y la coraza de defensa de una postura fueron los valores principales. Escribí entonces un texto de intención, digamos un texto personal, poético, pero que me estaba principalmente dirigido a mi mismo. Un juego de palabras “l’ardente – te ladren”. Daba el tono a un escrito que se convertiría, sin yo notarlo, en el nudo de la composición de KA : la preocupación del autor y su doble. La imagen de una mitología prestada (la egipcia) me proporcionó el título y la distancia necesaria a la  escritura.

J’ai été témoin d’un malencontreux entretien avec des compositeurs de la génération des aînés dans laquelle seules la mésentente et la cuirasse de défense de leur génération ont été de mise. J’écrivais alors un texte d’intention, disons personnelle, qui se terminait par une sorte de jeu de mots à l’origine d’un poème sur ce que, je peux le dire aujourd’hui avec la distance, j’ai essayé d’approcher par l’écriture de cette pièce : la préoccupation de l’être créateur et son double. L’image repêchée dans une mythologie d’emprunt n’est pas moins valable, même aujourd’hui.

Este era el poema :

L’ardente – Te ladren [1]
Que l’ardente demoiselle,
muse vienne à mon encontre
si nuptiale et enchanteresse
violente et coriace putain
la création ne naît que
des cendres et lambeaux
d’un espoir éphémère
pour tisser nos rêves
et pour que les soirs de pleine lune
les chiens, les chiennes
ardent.

La ardiente – Te ladren
Que la ardiente señora,
musa, venga a mi encuentro
si nupcial y encantadora
Violenta y acérrima puta
la creación no nace más que
de cenizas y hilachas
de  una esperanza efímera
para tejer nuestros sueños
para que las noches de luna llena
los perros, las perras,
ardan.

Si damos buen crédito al Diccionario de Alquimia, Cábala y Simbología, el Ka es una suerte de doble que poseía cada individuo en el antiguo Egipto. También puede referirse a la potencia creadora de la divinidad o las fuerzas de conservación que animan el orden universal. Si entramos en detalle de la religión funeraria egipcia, constatamos que su gran riqueza y sus meandros provienen de la complejidad con la que concebían la personalidad humana; es en este punto que la “mitología prestada” encuentra una resonancia particularmente justa con nuestra época.

Queriendo dar un pantallazo sobre la obra sin entrar en los detalles que la componen, daba a conocer una lista de motivaciones o preocupaciones en lugar de analizar o desmembrar los cinco poemas que la componen :

Escribía esto :

Porqué poemas?

La lírica en la música. La correspondencia. Los caminos insospechados, las imbricaciones del arte, el amor.

Soy un obseso de las relaciones : amo y odio. Soy en el universo, atraído y repelido pero siempre inclinado hacia el otro.

Me gusta tejer (del latin textus : tejidos) en la vida como en la creación. Formar, ver formarse, a veces a pesar mío, esta fuerza de conservación que rige el orden universal. Ver a través del yo individual la potencia de la creación divina que se manifiesta, sin control consiente.

Entreveo, por sobre los mecanismos, la manifestación de Dios en la literatura, la pintura o la música desencarnada.

Si, poemas musicales.

No hay narración. Sólo emoción a través de las metáforas del sonido.

Las repeticiones (como en los poemas literarios) tiene una función rítmica, y la rima una función de encantamiento.

Pourqué cinco

El cinco tiene su historia; es el principal ordenador. Organiza y sintetiza por naturaleza; Siendo el equilibrio entre el binario y el ternario, encarna esa unión que cada uno de nosotros aspira a adquirir. Para los Mayas, representaba el Dios del Maiz, lo que tiene su importancia, y para el Japón antiguo, cinco eran los orientes : la tierra, el agua, el fuego, el aire y el espacio.

Tengo cinco instrumentos para “decir cinco poemas (estas cifras tendrán un rol muy importante en la organización rítmica y métrica, lo que puede verse desde el inicio en un poliritmia entre 5 y 7 subdivisiones de la pulsación).

Cinco poemas que son otras tantas direcciones – diría motores para la composición – que espero puedan tomar algún dia otras formas que la de la abstracta música.

Estos subtítulos podrían ser :

El cuerpo
El aliento
La vibración
La batalla (el germano antiguo para los oídos épicos de un Borges)
Las profundidades de lo desconocido

En cuanto al lenguaje varias cosas pueden decirse. En primer lugar, el lenguaje armónico es muy particular. El sistema de micro intervalos ha sido puesto en práctica gracias a los dos sintetizadores que confieren a la pieza una cierta extrañeza. Entre las armonías exploradas aparecen por primera vez acordes perfectos que han sufrido una ligera alteración. Desde esta primera incursión en la referencia clara a los colores tonales, pero siempre desprovista de la funcionalidad tonal, no he cesado esas incursiones. Me interesa particularmente la inestabilidad que se crea en la percepción cuando el oído intenta clasificar y corregir estos acordes para hacerlos entrar en alguna categoría conocida.

Durante la escritura de Ka me fue necesario inventar nuevos instrumentos, casi seguramente ligados a las ideas de hibridación y mezcla de sonidos electrónicos e instrumentales. Inventé entonces dos instrumentos de percusión :

– Una lámina de aluminio que prefigura mis trabajos sobre el soft de síntesis modal Modalys (concebido por Jean-Marie Adrien y compilado por Joseph Morrison en el IRCAM).

– La utilización como elemento percusivo en el vibráfono y los tambores de maracas con una parte de baqueta que, además del evidente cambio tímbrico, confieren al instrumentista un aire de encantamiento ritual. Ya había utilizado este dispositivo en una parte de Declives para Tuba, percusión y cinta en 1992. En Ka este instrumento tiene un rol principal.

La creación de timbres híbridos de sintetizador forman también parte de esta necesidad de amalgama y nueva lutería. Una coloración de piano en los extremos grave y agudo de los teclados que deja lugar a los sonidos de síntesis FM complejos en la tesitura central. Los sintetizadores no son utilizados como puros productores de sonidos electrónicos sino como verdaderos instrumentos con una verdadera ductilidad en los matices tanto dinámicos como tímbricos mediante el empleo de controladores continuos.


[1] La référence cachée sous la forme d’une anagramme à «Te ladren» (que l’on aboie à ton encontre) est explicitement en relation avec la phrase que Don Quichotte dit à Sancho Panza : Ladran, Sancho, señal de que avanzamos por buen camino» (Ils aboient, Sancho, signe que l’on ne fait pas fausse route)


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